Celebramos el día del Auxiliar de Enfermería

Hoy se celebra el día internacional del técnico en cuidados auxiliares de enfermería. Y queremos celebrarlo, acercando esta figura que tan conocida nos parece y de la que sabemos tan poco.

Una profesión poco valorada

En los centros sanitarios y en la calle, de manera coloquial nos referimos  a estas personas como “limpiaculos”, algo que se aleja muchísimo de la realidad. Algunas de las funciones de estos profesionales van mucho más allá del aseo. La primera responsabilidad de un auxiliar es brindar apoyo psicológico y acompañar a los pacientes. El auxiliar de enfermería es el nexo de unión entre los usuarios (los ciudadanos) y el resto del equipo profesional sanitario: médicos y equipo de enfermería. Es la parte más humana aquella que tiene   trato más cercano y humano con el paciente, no solo en el hospital, sino en el día a día, proporcionando al usuario del servicio toda la información que necesita, de la manera más asequible posible. También se encarga de formar a personas en el cuidado de enfermos, así como gestionar citas médicas, tomar las constantes vitales, o dar consejos entre otras muchas cosas. Sin su labor muchos detalles se pasarían por alto. Y algunos de ellos son vitales para la salud y la vida de los enfermos.

Mascarillas sanitarias.

Entre sus habilidades destaca la vocación al servicio, la responsabilidad, el manejo de estrés, las habilidades comunicativas, así como la organización y planificación; competencias que hacen a estas profesionales imprescindibles. Los técnicos auxiliares de enfermería no solo están en hospitales, centros de salud o geriátricos, su labor discurre también en el ámbito privado, desde ayuda a domicilio, hasta docencia o divulgación de contenidos básicos de salud. Nos acompañan la vida entera. Desde parturientas y neonatos hasta los momentos finales de la existencia. 

Un poco de historia

Desde que existimos como especie, el cuidado de los enfermos o heridos es algo totalmente necesario para nuestra supervivencia. Ya en la Edad Media, muy relacionado con la religión, existían monjas y monjes dedicados al cuidado de quienes más lo necesitaban. A partir de finales del siglo XIX se comienza a dar un carácter más técnico a la sanidad. En España, en 1857, se publicaba la Ley de Instrucción Pública, con el objetivo de mejorar la situación de la educación en nuestro país, que entonces tenía una alta tasa de analfabetismo. Pero no es hasta 1915 cuando se da nombre a las profesiones de enfermería, practicante, y matrona. Posteriormente, a principios de los años sesenta, se comienza a profesionalizar el área sanitaria y en 1995 se crea la figura del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE).

Desde Bonwe

En Bonwe contamos con varias personas que son TCAE, y eso nos enriquece a todos. Su experiencia aporta valor a nuestros proyectos, no solo a los sanitarios, sino a los educativos y sociales. El acompañamiento y el conocimiento del ser humano también es otro punto a favor. Creemos en el potencial de las personas con las que y para las que trabajamos. 

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